El circuito de los récords del mundo
Ninguna maratón es tan rápida como Berlín. Su trazado es ancho, llano y con pocas curvas cerradas, ideal para mantener un ritmo constante. Es el escenario donde Eliud Kipchoge bajó de las 2 horas y 2 minutos y donde se persigue, edición tras edición, el récord mundial de la distancia.