Salida en el Estadio Olímpico de 1928
Pocas maratones arrancan dentro de un estadio olímpico. La carrera sale de la pista del Estadio Olímpico de Ámsterdam, sede de los Juegos de 1928, y vuelve a ella para la meta. Cruzar la línea sobre el tartán, con las gradas a ambos lados, es uno de los finales más especiales del calendario.