Un trazado rápido pegado al agua
El Maratón de Lisboa es, ante todo, un recorrido junto al río. Tras los primeros kilómetros por la costa de Oeiras, el circuito enlaza con el paseo del Tajo y ya no lo abandona. Es mayoritariamente llano, con el viento del Atlántico como única dificultad real, lo que lo convierte en una buena opción para buscar un buen tiempo en otoño.